Maletas de Viaje

Cuando nos proponemos a realizar cualquier tipo de viaje, bien sea por motivos de placer o por compromisos laborales, sociales o familiares, en cualquier caso un artículo fundamental durante nuestro traslado de un lugar a otro, es nuestra maleta de viaje. Aun cuando puede ser subestimada y minimizada su importancia, realmente es indispensable contar con una buena maleta al prepararnos para un desplazamiento geográfico de trayectoria considerable, ya que será mediante este objeto personal que podamos transportar cómodamente nuestras pertenencias imprescindibles, como lo son la ropa, artículos de higiene personal, documentos y más.

Elección de las Maletas de viaje ideales para tí

Por lo tanto, es fundamental que poseamos una o varias maletas de viaje que sean acordes a nuestras necesidades, según qué tan nómada pueda llegar a ser nuestra vida cotidiana o el ritmo de movilidad extraurbana que demanden nuestras actividades laborales, sociales o familiares. Las maleta de viajes poseen sus propias características, las cuales deben ser tomadas en cuenta para que podamos adquirir la que realmente se adapte a nuestras necesidades particulares.

Es posible que no gocemos de costumbres viajeras muy arraigadas, es decir que no estemos muy predispuestos a realizar viajes largos, sin embargo no debemos dejar de lado la compra de una maleta que nos permita afrontar cualquier viaje repentino que se nos presente a causa de alguna diligencia importante fuera de nuestra ciudad, algún contratiempo inesperado que amerite nuestro traslado a otra región o cualquier circunstancia sobrevenida que implique un desplazamiento geográfico repentino.

Es por ello que todos debemos poseer al menos una maleta de viaje a nuestra disposición, esto nos evitará situaciones desagradables al vernos en la obligación de solicitar una prestada o tener que comprarla de improvisto, por alguna necesidad inesperada. Si no tienes una maleta y tampoco tienes programado ningún viaje próximo, es recomendable que en cualquier momento en el que dispongas de solvencia económica y ya hayas cubierto las prioridades básicas de tu vida cotidiana, emplees una parte del dinero para adquirir una maleta de tamaño mediano que pueda servirte para afrontar cualquier viaje imprevisto.

Se recomienda una de tamaño mediano, debido a que no se conoce el destino ni las condiciones del viaje que se pueda presentar, por lo que es preferible no comprar una demasiado pequeña en la que no quepan suficientes cosas, ni tampoco una demasiado grande que, en lugar de hacer más cómodo el viaje, se convierta en un estorbo cuando realizamos desplazamientos cortos, en los que llevamos poco equipaje durante un periodo de tiempo reducido.

En cambio cuando nos encontramos en espera de un viaje planificado, podemos saber con bastante precisión, cuál será el destino, el periodo del viaje y las condiciones en que nos transportaremos, todos estos factores influyen poderosamente en el tipo de maleta que se deberá adquirir para suplir cada una de las exigencias del viaje en cuestión.

Por ejemplo si nos trasladáramos en un automóvil propio las características de la maleta de viajes deberían adaptarse a dicho transporte, en el cual por ser (generalmente) de nuestra propiedad o la de un familiar cercano, resulta ser más seguro y algunas veces más cómodo, en consecuencia la maleta podrá ser menos fuerte y estar protegida con menor énfasis, además al no mostrarse demasiado, incluso podría presentar una estética más descuidada.

Por el contrario, cuando se realizan viajes en avión donde el equipaje deberá atravesar y permanecer en lugares de uso común junto a otros equipajes de otras personas y donde intervienen trabajadores o incluso máquinas automatizadas y robotizadas, encargadas de trasladar el equipaje, es aún más necesario que se trate de maletas con un buen nivel de fortaleza, menos vulnerabilidades y con mejor apariencia dado que serán mostradas al público continuamente.

De igual modo existen diferencias importantes a considerar cuando el viaje a realizar se efectuará por carretera, es decir por vía terrestre, mediante un autobúso unidad de transporte colectivo, en este caso se suelen emplear maletines o bolsos de viaje, los cuales resultan ser más flexibles y por tanto pueden adaptarse mejor a los espacios irregulares en los que deberán ubicarse, estando ya dentro de la unidad de transporte.

Otro factor muy relevante con respecto a la elección de una maleta adecuada para nuestro viaje, es el contenido que pretendemos transportar en ella, por lo general se trata de nuestra ropa y algunos artículos personales de pequeño volumen y peso, sin embargo en algunas ocasiones y dependiendo de cada individuo y las motivaciones de cada viaje, es posible que se deban trasladar instrumentos, objetos o elementos muy diferentes y variados, los cuales podían presentar pesos, consistencias, materiales y características diversas, haciendo que la maleta deba adecuarse a su forma y condición.

Incluso las características, tanto físicas como de personalidad, de cada individuo, inciden en el modelo de maleta de viaje que se adecua con mayor precisión a cada persona, pues un hombre de una altura considerable y una edad avanzada, sin duda alguna no se sentirá cómodo con el mismo modelo de maleta que esté diseñada para una chica adolecente de pequeña estatura. Pues tanto el tamaño de la persona, como su edad y su género, denotan características distintas tanto en las preferencias con respecto a la apariencia externa del equipaje, como en los objetos que comúnmente transporta durante sus viajes.

Por lo general las maletas de viaje presentan un diseño unicolor en tonalidades oscuras de gris, marón, vino tinto, verde o azul, entre otros colores, aun cuando esto para nada es una regla estricta, pues también existen Maletas de Viajes que presentan diseños coloridos y estampados, por supuesto esto dependerá de los gusto personales de cada quien, así como de las características del viaje que se pretenda realizar, por ejemplo en un viaje de placer al Caribe o a Hawái, se justifica plenamente el uso de una maleta con un diseño en múltiples colores y con figuras como por ejemplo de frutas tropicales y palmeras.

En cambio en una gira de negocios en la que un grupo de ejecutivos se desplaza para asistir a un evento corporativo, sería poco coherente emplear una maleta de viajes como la que mencionamos anteriormente, en este caso lo más adecuado sería una maleta de colores serios que vaya en consonancia con el estilo de vestir de su propietario, que obviamente debería ser formal y elegante.
Si por el contrario tal como mencionamos anteriormente, se trata de una chica adolecente, quien realiza un viaje junto a su familia, para ir a visitar a sus abuelos durante las vacaciones escolares, entonces será muy común la presencia de colores como el fresa o el fucsia, así como la utilización de imágenes de artistas juveniles, en la decoración de su maleta de viajes.
Pero la apariencia no es el único factor a tomar en cuenta cuando se adquiere una maleta para un usuario en particular, la resistencia de sus materiales es algo muy importante, ya que esto garantizará o no su fortaleza, lo cual guardará estrecha relación con el volumen y tipo de contenido que se deba transportan dentro de esta maleta. Por ejemplo cuando solo se traslada ropa en un volumen regular, no se requiere de una fortaleza muy exagerada, pero podrían haber casos en los que se deban incluir elementos más pesados o más rígidos que podrían causar mayor presión sobre los materiales que constituyen a la maleta en sí misma y por tanto requerir mayor dureza por parte de los mismos.
Las formas de las maletas de viaje, pueden variar muchísimo, incluso las épocas, las tendencias actuales y las modas, tienen una fuerte influencia en el formato que presentan las maletas en un momento determinado de la historia y también en un lugar determinado de la geografía mundial. En consecuencia es muy variado el abanico de modelos diferentes que existen en el mercado en cuanto a maletas de viajes para el uso personal, las cuales pueden ser adquiridas en tiendas especializadas en este tipo de productos o en comercios en que se ofrecen artículos personales en general.

Anteriormente, las maletas estaban constituidas por una valija en forma de caja rectangular y achatada, fabricadas en materiales ligeramente sólidos, las cuales se abrían de forma similar a la de una ostra, separando las dos partes que constituían esa caja, en su parte superior presentaban una péquela asa, mango o manija, por la cual el usuario la sujetaba con una sola mano, tal como si se tratara de un maletín ejecutivo de proporciones mucho mayores. En su interior no poseían demasiados compartimentos, de hecho normalmente solo contaban con un pequeño bolsillo o solapa ideada para sostener artículos de tamaño reducido.
Por el contrario en la actualidad, las maletas de viaje o las de mano, son muy diferentes en su mayoría, ahora es muy común que las maletas cuenten con ruedas en su parte inferior, que posean agarraderos o sujetadores desplegables o retractiles, los cuales permiten alargar el alcance de estos equipajes para que aun cuando sus ruedas inferiores estén en contacto con el suelo, sus portadores puedan tirar de ellas con sus manos sin necesidad de encorvarse para alcanzarlas. También hoy en día, las maletas o maletines de viaje, cuentan con numerosos compartimientos, bolsillos solapas, algunas sujetas con botones, ganchos o broches, en otros casos con cierres dentados o cremalleras en sus bordes para unir o cerrar ambas partes constitutivas.
Así mismo, su forma ha pasado de ser normalmente horizontal a ser vertical en la mayoría de casos, incluso suelen ser más gruesas en su forma, que las maletas achatadas o aplanadas del pasado.Además ya los materiales no suelen ser tan rígidos, sino más bien resistentes pero flexibles y hasta elásticos.

En algunos casos el trabajo de lo que es concretamente una maleta de viaje, también puede ser ejercido por un bolso de viaje, quizás pueda entenderse o considerarse a ambos términos como uno solo, sin embargo los bolsos son aquellos equipajes que normalmente están hechos de tela o lona, es decir que son mucho más dúctiles y blandos, por lo que pueden adaptar su forma a la de casi cualquier espacio en el que se la coloque, por supuesto siempre que sea de suficiente tamaño como para albergar el volumen que el bolso posea. De igual forma se amoldan a casi cualquier forma que presente su contenido.
Cuando se trata de realizar viajes en transportes terrestres como autobuses o incluso vehículos particulares, puede ser más provechoso este tipo de equipaje puesto que las condiciones del sitio en que se depositan estos, es normalmente irregular, estamos refiriéndonos al baúl de un automóvil o al compartimiento destinado a la ubicación de las maletas de los pasajeros que hacen uso de un autobús.

En conclusión, la elección de una maleta es algo a lo que se debe dedicar especial atención, pues es un artículo muy útil y que de no ofrecer las características adecuadas para cada persona y cada circunstancia, podría resultar bastante inadecuada para realizar su tarea o cumplir con el propósito para el cual está destinada. Son muy diversas las alternativas y muy variados los factores que intervienen en tal decisión, por lo que requiere de un cierto grado de cuidado y atención, para así poder disfrutar de la ventajas de haber hecho una correcta elección y adquisición.